¿Cuáles son los tipos de fertilizantes y cómo usarlos?

Los tipos de fertilizantes tienen un rol fundamental en la producción de alimentos, flores y plantas. El suelo, en función de su capacidad agronómica, tiene una productividad limitada para suministrar las necesidades nutritivas de los cultivos. Esta capacidad puede ser mejorada gracias a los fertilizantes.

En Copeval existen diferentes tipos de fertilizantes para el cuidado de las plantas. Sin embargo, cada fertilizante entrega diferentes nutrientes.

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¿Qué es un fertilizante?

Un fertilizante o abono es un tipo de sustancia inorgánica u orgánica, natural o sintético, que presenta nutrientes que pueden ser asimilados por las plantas y que se adiciona al suelo para mantener, suplir e incrementar en determinados elementos esenciales del mismo, para el crecimiento de las plantas.

Tipos de fertilizantes

  1. Fertilizante químico

Estos fertilizantes se caracterizan por producirse mediante la reacción de un ácido y un alcalí -sustancias con propiedades alcalinas-. A su vez, incorporan macronutrientes indispensables para la tierra, que son el nitrógeno (N), el potasio (P) y el fósforo (K), provenientes de materia orgánica, inorgánica y sintética. Algunos fertilizantes incluyen estos ingredientes por separado, acompañados únicamente de azufre y otros micronutrientes.

En caso de tener un huerto en casa, lo mejor es usar tipos de fertilizantes que incorporen tanto macro como micronutrientes, pues estos últimos enriquecen los cultivos con nutrientes. Por lo demás, los abonos N-P-K que incluyen nitrógeno, potasio y fósforo son eficaces para que nuestras plantas y flores en general crezcan fortalecidas.

Dado que no todas las especies tienen los mismos requerimientos nutricionales, hay fertilizantes con diferentes concentraciones. En este sentido, podemos encontrar productos con valor N-P-K de, por ejemplo, 15 -5- 10, que se traduce el 15% de nitrógeno, 5% de fósforo y 10% de potasio.

  1. De absorción lenta o rápida

Así como los tipos de fertilizantes se pueden clasificar según su composición, también los podemos identificar por su capacidad de absorción. Los de absorción lenta van liberando los nutrientes poco a poco, a lo largo de varios meses y el efecto dura por más tiempo.

En cuanto a los de liberación rápida, estos se caracterizan por poner los nutrientes a disposición de las plantas de forma inmediata. No obstante, por esta razón, el fertilizante se agota más rápido y hay que aplicarlo constantemente. Hay que considerar que al hacer tantas aplicaciones se corre el riesgo de quemar el jardín, así que hay que considerarlo solo en casos específicos.

A estos últimos generalmente se les denomina “solubles en agua”, mientras que a los otros se les identifica como de “acción controlada” o “insolubles”. La mayoría están enfocados para su uso en pasto, aunque también hay disponibles para otros follajes.

  1. Fertilizantes sólidos

Entre los fertilizantes químicos, orgánicos e inorgánicos encontramos diversas presentaciones sólidas. Tales como las siguientes:

  • Polvo: partículas sumamente finas que pueden aplicarse directo en el sustrato o diluirse en agua. Es una presentación poco usada, pero útil en el cultivo de nuestro huerto o jardín.
  • Granulado: son partículas de mayor tamaño que hacen más práctica y cómoda la dispersión sobre la tierra, pudiendo conseguir una aplicación más uniforme, tanto de forma manual como con máquina.
  • Pastillas: ya vienen con la adecuada porción de nutrientes. Se deshace poco a poco en la tierra, ofreciéndole al jardín un adecuado aporte a largo plazo. Las hay para plantas de hoja y de flor.
  • Bastones: también se diluyen lentamente en la tierra, siendo perfectas para diversos cultivos y flores. El fertilizante viene concentrado, tiene un aspecto cristalino y su forma es en estaca para insertar en el suelo.
  1. Fertilizantes líquidos

Los fertilizantes líquidos se consideran de mayor rendimiento y se pueden aplicar diluidos en agua o de forma directa. Además, es de efecto inmediato porque el jardín lo absorbe al primer contacto, dándoles mayor vigor a las raíces y un aumento en el desarrollo vegetativo. Entre las alternativas están las siguientes:

  • Suspensiones: es una mezcla de partículas sólidas, que se disuelven en líquido.
  • Soluciones: todos los nutrientes están disueltos en líquido de manera homogénea.

Cabe destacar que es necesario un atomizador para esparcirlo, pudiéndose aplicar directo en jardineras y en macetas. Además, estaremos regando y fertilizando las plantas al mismo tiempo, siendo muy práctico para el uso en el hogar.